Taller de escritura creativa


escritura creativa Ayer comenzó el taller de escritura creativa en el hospital donde trabajo ahora. Una compañera y yo pensamos que podría ser una buena idea realizar un taller de este tipo con los pacientes del hospital. Lo propusimos y aceptaron. Al ser un hospital psiquiátrico, sólo se le ofertó el taller a unos cuantos pacientes, 7 de ellos aceptaron participar. Pongo los nombres con sus iniciales para preservar su identidad.

Os dejo la crónica del primer día:

Martes, 18 de febrero de 2014. Hospital Psiquiátrico de Zamudio.

Hoy comenzamos el taller de escritura creativa con algunos de los pacientes del hospital. 3 de estos pacientes, E., S. y JR. son de rehabilitación; O., T. y C. de la planta baja; M. de la primera. En el taller nos acompañará Ana, auxiliar. Lo presentamos Lola y yo, María.

Nuestra idea, al preparar el taller, es que tanto los pacientes como nosotras pasemos un rato distendido, relajado, donde no importe si hacemos avances o no, pero donde tengamos la oportunidad de aprender algo. Aunque hay algún momento de nervios previos porque no sabemos cómo saldrá y no conocemos a los alumnos (porque en el taller son alumnos, no son pacientes), estamos ilusionadas. Hemos preparado algunos textos, las actividades de la primera clase y algún plan B por si hay que improvisar algo.

A las 15:00 estamos en la sala. Nos acompaña también Yolanda, que recibe a los alumnos y nos presenta. Los primeros en llegar son O., M., C., T. Lola, S., E., Ana y yo. Nos falta JR. Empezamos presentándonos todos. Escribimos nuestros nombres en grande en un folio y lo colocamos justo delante nuestro para que todos podamos leerlo. Está bien poder llamarnos por nuestros nombres.

Hablamos de si leemos, de si escribimos, qué escribimos y cuándo. Descubrimos que hay alumnas que incluso han ganado algún premio de relato y que hay otras que no han escrito nunca. Todos nos escuchamos, se respira buen ambiente. Llega JR. Escribe su nombre y se presenta.

O. tiene prisa, vienen a recogerla pronto y está impaciente por empezar a hacer algo. Además hoy es su “primer y último día” porque la próxima semana se va de alta.

Empezamos con una actividad: las aliteraciones.

Efecto sonoro producido por la repetición consecutiva de un mismo fonema, o de fonemas similares, vocálicos o consonánticos, en una oración o en un verso. En ocasiones, la aliteración suele sugerir imágenes relacionadas con los sentidos, como el sonido del viento, el del agua, o el del paso de un coche.

M. recuerda una aliteración que aprendió tiempo atrás y la comparte con nosotros:

El ala leve del leve abanico.

Cada uno hace una frase de ejemplo con su propio nombre. Algunos alumnos tienen más dificultad que otros, pero todos escriben algo. Luego tomamos prestado el nombre del compañero de al lado y repetimos el ejercicio.

El siguiente ejercicio consiste en leer el primer capítulo de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. Lo leemos en alto y proponemos que cada uno describa a Platero u otro burro. ¿Qué nos ha sugerido la lectura de la descripción de Platero? E. se bloquea, dice que se le ha quedado la mente en blanco, que necesita salir a fumar un cigarro. Al ratito vuelve a entrar y le sugerimos que, en vez de inventar algo, que copie la descripción que ha hecho Juan Ramón Jiménez y que vaya cambiando los adjetivos por su antónimo. Donde dice “suave”, que él escriba “áspero”; que cambie “blando” por “duro”… No la termina de copiar entera, pero es capaz de buscar los antónimos y hacer el ejercicio. Se le ve satisfecho y eso nos gusta.

Cada uno lee la descripción que ha hecho del burro. Desde C., que ha sido muy concreta: “Platero es un peluche” hasta M. o S., que usan una descripción rica y emotiva, o JR. que utiliza un vocabulario más elaborado, vemos que todos hemos descrito un burro, pero que cada burro es totalmente diferente. Y que cada descripción está bien. Cada uno tiene su estilo, escribe de forma diferente y eso no significa que esté bien o mal, sólo es diferente.

Llega la hora de despedirse. Son casi las 16:30 y se nos ha pasado el tiempo volando. Decidimos terminar la clase de hoy con otra aliteración, esta vez libre. Todos escribimos algo, incluso E., que había tenido el bloqueo antes, ahora no tiene problemas en escribir una frase.

Antes de irnos algunos alumnos comentan que les ha gustado el taller. JR. dice que le gusta el grupo, que se siente bien. E. no quiere llevarse su cuaderno y lo deja, pero promete volver la próxima semana. S. y M. se llevan su cuaderno, por si les apetece escribir algo durante la semana. C. anima a T., su compañera de cuarto, para que se lleve el cuaderno: “yo te recuerdo que hay que traerlo el martes, y nadie te lo va a robar de la mesilla”. Se marchan contentos. Nosotras también.

2 comentarios en “Taller de escritura creativa

  1. jagoba

    Hola Maria,
    Zorionak por la iniciativa! La idea de hacer un diario de la experiencia me parecemuy buena y motivante. Seguiré con interés los pregresos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s