Acceso al pdf gratuito de forma legal


Estar formado continuamente, la presión por publicar y la necesidad de estar actualizado en un campo como son las Ciencias de la Salud se ha vuelto un reto con la cantidad de información publicada cada día. Ya hemos hablado en este blog de las revistas depredadoras que basan su negocio en la publicación indiscriminada de artículos científicos sin tener en cuenta la calidad de los mismos. Millones de artículos localizables al instante mediante una búsqueda en Google. También las revistas con buena reputación y que siguen unas normas de calidad publican más artículos que antes, y es que la facilidad de los autores para investigar y enviar artículos, y las nuevas formas de presentación de las revistas, agilizan los procesos de creación, maquetación y difusión de las mismas.

Sin embargo, el acceso al texto completo de los artículos científicos no siempre es fácil. En el post de hoy quiero hablaros de algunas herramientas que os pueden ayudar a localizar el pdf de los artículos de manera legal. Aunque quienes me seguís en Twitter quizás ya lo habéis leído (he hecho algún hilo al respecto), voy a explicar un poco cada opción. Para desarrollar este post me he basado tanto en mis conocimientos previos como en la recopilación de Guus Van Den Brekel, How to Get The PDF? y que ha convertido en un curso muy interesante.

Busca en tu biblioteca de cabecera

La institución donde trabajas o estudias debería contar con una biblioteca especializada (la mayoría tiene; si no tiene, pásales mi contacto y vemos si se puede montar una). La institución paga por la suscripción de revistas y bases de datos que te permitirán acceder a los artículos a texto completo. En el caso de que no tengas acceso y necesites un artículo, solicítalo en tu biblioteca: nosotros lo buscamos por ti. Si, además, tu biblioteca pertenece al C17, puedes hacer la búsqueda en PubMed y solicitar el artículo a través del icono Localizar en mi Biblioteca, que te llevará directamente a tu biblioteca para descargarlo vía suscripción institucional o solicitar que te lo envíen a tu correo electrónico.

Buscar artículos Open Access

Muchos artículos pueden ser localizados en la web gracias al acceso abierto. Además de buscar directamente en directorios y revistas Open Access, se pueden instalar plug-ins y extensiones de navegador que facilitan la tarea de localización de estos artículos. Pongo aquí un post de hace dos años hablando sobre los artículos a texto completo gratuito. Además de los enlaces que apunto en ese post, te añado los siguientes:

  • Dimensions: en su versión gratuita (uso no comercial) permite hacer búsquedas y distinguir los resultados de acceso abierto por su vía o ruta de publicación.
  • Zenodo: archivo abierto desarrollado por el CERN donde los investigadores pueden depositar sus trabajos, preprints, software y datos de investigación.
  • BioRxiv: archivo para preprints en acceso abierto de temas relacionados con Ciencias de la Vida. Desarrollado por Cold Spring Harbor Laboratory.
  • OpenDoar: directorio global de repositorios Open Access.
  • ScienceOpen: contiene más de 37 millones de artículos, muchos de ellos en Open Access.

Contactar al autor

Muchos autores comparten su trabajo si la política de copyright firmada se lo permite. Hasta ahora la opción más común era escribir directamente al autor y solicitarle una copia de su trabajo. Pero también existen redes sociales de investigadores que te permiten contactar directamente con el autor sin necesidad de conocer su correo electrónico, como por ejemplo ResearchGate o Academia.

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https://kopernio.com

Esta herramienta permite al usuario instalarse una extensión del navegador que buscará la versión en pdf del artículo que aparezca en pantalla. Funciona muy bien desde PubMed, por ejemplo. Mediante un mensaje flotante en la pantalla ofrece un botón verde para descargar el pdf. Es capaz de buscar entre varias bases de datos y entre las suscripciones institucionales del usuario. Cuando descargas el artículo se guarda una versión en el locker del usuario y en próximas búsquedas incluirá tu propio locker por si ya lo tuvieras almacenado. Recientemente ha sido apoyado por Clarivate y probablemente lo hayas visto al acceder a la Web of Science.

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https://unpaywall.org/

Se trata de otra extensión de navegador que busca la versión open access del artículo. Se puede instalar en Chrome y en Firefox y permite la integración también con las suscripciones de la propia institución, además de dar la oportunidad de incluir repositorios institucionales para facilitar la localización de los artículos que contienen.

https://openaccessbutton.org/

Permite la búsqueda directamente en su web o instalando la extensión del navegador. Además, si se encuentra el artículo pero este es de pago, te ofrece la opción de solicitar a los autores que depositen su artículo en un repositorio institucional para que sea localizado en acceso abierto.

Google Scholar Button (Chrome)

Se trata de una extensión del navegador que funciona con Chrome, Firefox y Safari. Esta extensión permite la localización de artículos open access a texto completo en Google Scholar. También permite la integración con la url de la biblioteca para acceder a las suscripciones institucionales.

https://www.google.com

Se puede utilizar la búsqueda avanzada de Google para localizar el pdf de los artículos. Otra opción es poner el título del artículo entre comillas seguido de la orden filetype:pdf

#icanhazpdf

Desde Twitter se puede solicitar el pdf de un artículo a otros colegas. Usando el hashtag #icanhazpdf puedes lanzar la petición y, con un poco de suerte, alguien con acceso te enviará el texto completo del artículo. Ponemos esta opción aquí aunque no podemos asegurar que sea totalmente legal, ya que dependerá del copyright de cada artículo y si se puede compartir públicamente o no.


Aunque hemos incluido la opción de solicitar el artículo por Twitter y comentamos que no será legal siempre, queremos comentar el caso de Sci-Hub. Sé que muchos de vosotros usáis esta opción para acceder de manera inmediata a los artículos, muchas veces pertenecientes a revistas de pago y que no suele ser fácil conseguir. Por un lado, personalmente, entiendo que un usuario utilice esta puerta de acceso a los artículos: sólo necesitas el identificador del artículo o su url para, en 2 clicks, llegar al pdf. Sin embargo, como bibliotecaria, te advierto de los inconvenientes de su uso:

  • Se salta las políticas de copyright, lo que en muchos casos supone un acto ilegal. Por ahora las editoriales están cargando directamente contra el servicio y no contra sus usuarios. Por ahora.
  • No da acceso al material suplementario de los artículos. Si necesitas leer un artículo a texto completo para analizar su metodología y sus resultados, vas a necesitar también consultar los datos relativos a la investigación o los materiales suplementarios (a veces son vídeos, otras veces son hojas tipo excel con las tablas, por ejemplo). Sci-Hub sólo te da el pdf del artículo, no los materiales suplementarios.
  • No queda constancia de tu necesidad. Las bibliotecas de las instituciones nos encargamos de analizar las necesidades de los usuarios para poder suscribir o renovar títulos de revistas. Tenemos en cuenta las descargas de pdf o consultas al texto completo de los artículos en las revistas, pero también tenemos en cuenta (mucho) las peticiones de artículos que recibimos. Si el usuario descarga los artículos directamente desde Sci-Hub y no realiza la petición a la biblioteca, esta necesidad no queda recogida y no se tendrá en cuenta posteriormente para suscribir o renovar títulos. Y ojo, que Sci-Hub se nutre de las suscripciones institucionales. Si ninguna institución suscribe, Sci-Hub dejará de tener recursos que ofrecer. Al final es una retroalimentación constante.

¿DUDAS?

Contacta con tu bibliotecaria de cabecera. Tenemos conocimientos y estamos para ayudarte.

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La crisis de la replicabilidad


La tecnología ha traído consigo herramientas que facilitan la transparencia de la presentación de informes científicos, la comunicación y la mejora en los esfuerzos de colaboración entre investigadores. Sin embargo, en los últimos tiempos se han detectados altos índices de prácticas de investigación cuestionables, ha aumentado el número de retracciones y en general se hace necesario un escrutinio de las prácticas científicas y sus resultados. Todo esto ha dado lugar a la llamada crisis de replicabilidad.

Hoy os traigo un informe titulado Digital tools and services to support research replicability and verifiability, de octubre de este año y publicado por Jisc y escrito por Caroline Skirrow y Marcus Munafò de la Universidad de Bristol. Este informe me llegó por Twitter y no recuerdo quién lo compartió. Os cuento algunas cosas que se pueden leer en él. Este informe examina los diferentes enfoques y herramientas TIC disponibles para mejorar la replicabilidad y verificabilidad de la investigación en el área de las ciencias biomédicas y medioambientales. 

Image credit: Shout

Para elaborar este informe, además de una revisión de la literatura utilizaron el método de bola de nieve o snowballing, que es una técnica de muestreo para conseguir un marco muestral de una población. En este caso contactaron con varios investigadores y les hicieron varias preguntas como:

  • ¿Qué herramientas digitales/webs/infraestructuras conoces que promuevan la ciencia abierta?
  • ¿Qué herramientas utiliza? ¿Cómo le ayudan en su investigación?
  • ¿Qué herramientas, si las hay, le ofrecen algún tipo de ahorro en su investigación?
  • ¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de las herramientas que utiliza?
  • ¿Se le ocurre alguna otra herramienta o servicio digital (no disponible actualmente) que pueda ser de ayuda en su trabajo?

También se les pidió que nombraran a otros colegas que pudieran contestar estas preguntas, de manera que así también aumentó el tamaño muestral.

Comienza el informe comentando algunas de las barreras que se dan en cuanto a la replicabilidad y verificabilidad de las investigaciones. Por ejemplo, habla de los sesgos que se pueden dar al publicar: cuando un autor decide publicar un hallazgo de investigación en particular, cuando los hallazgos generan interés editorial y son revisados favorablemente por los revisores o cuando hay intereses financieros o de otro tipo. La Open Science Collaboration publicó un artículo en el que explicaban que habían intentado replicar varias investigaciones publicadas en tres de las principales revistas de Psicología. Encontraron que a pesar de que el 97% de los estudios informaron de hallazgos estadísticamente significativos, sólo el 39% pudo ser replicado. En la investigación preclínica se estima que alrededor del 50% de la investigación no es replicable.

La flexibilidad de los investigadores para elegir cómo seleccionar los datos y de informar de sus hallazgos implica que también pueden decidir si comunican o no los datos, cuáles comunicar y cómo hacerlo. Esto, a la larga, favorece la aparición de prácticas de investigación cuestionables.

Pero no sólo los investigadores tienen la culpa de los sesgos en la publicación. Las revistas publican preferentemente hallazgos estadísticamente significativos, novedosos o sorprendentes (puedes leer información relacionada aquí, aquí o aquí). Además, los investigadores se encuentran en la encrucijada de tener que publicar con regularidad y a ser posible en revistas de impacto. Esto también puede influir en los tipos de estudios que se hacen y en cómo se presentan.

El informe continúa hablando sobre los cambios culturales de años recientes sobre el modo en el que se hace la ciencia, con muchos cambios apoyados por el aumento de las conexiones, plataformas mejoradas para la  comunicación de los investigadores y una amplia oferta de opciones para almacenar datos e información. Además, estos cambios han sido apoyados por iniciativas como la Transparency and Openness (TOP) guidelines, la Declaration On Research Assessment (DORA) de San Francisco o la iniciativa All Trials que aboga por la publicación de todos los resultados de ensayos clínicos con un foco muy claro en la diseminación y transparencia de la ciencia.

Los principales interesados en las prácticas de investigación abiertas, según se indica en este informe, son:

  • Los propios científicos
  • Las revistas
  • Patrocinadores y gobiernos
  • Organizaciones mundiales 

A continuación comentan las soluciones digitales de apoyo a la replicabilidad y verificabilidad de los estudios. Desde los registros de ensayos clínicos, los repositorios institucionales, plataformas que facilitan a los investigadores un pre-registro de sus investigaciones. El siguiente gran punto del informe es el dedicado a la publicación y difusión. Para paliar en la medida de lo posible algunos de los sesgos que se nombraban al principio, aparecen iniciativas para fomentar la comunicación y el debate sobre la reproducibilidad entre los investigadores. Por ejemplo PsychFileDrawer para subir y consultar los resultados de los intentos de replicación en Psicología Experimental, o esta iniciativa más general: StudySwap. También se habla de la importancia de la publicación abierta y los e-prints. El pago para poder publicar en revistas Open Access revisadas por pares muchas veces es una barrera para la difusión de las investigaciones. Publicar los e-prints (incluyendo pre-prints) es una forma de evitar esta barrera, mejorar la transparencia de las actividades de investigación y reducir la posible duplicidad de trabajos. Los repositorios institucionales pueden almacenar los e-prints de sus investigadores, aunque también existen bases de datos de pre-prints como arXiv, PsyArXiv o PeerJ preprints. Para asegurarse de que estos pre-prints cumplen con las especificaciones de la revista, habría que consultar la herramienta Sherpa

Otro punto muy interesante de este informe es el que se refiere a las directrices mínimas para presentar informes. Hay evidencia de que completar una checklist puede mejorar la comprensión y calidad de los informes en artículos de investigación. La Equator Network es un catálogo de normas para la presentación de informes de investigación en salud. Incluye más de 400 directrices, por ejemplo las STROBE para los estudios observacionales, CONSORT para los ensayos aleatorios, PRISMA para las revisiones sistemáticas y meta-análisis y ARRIVE para la investigación animal en experimentos in vivo. 

Finaliza el informe comentando la importancia de enlazar digitalmente y de manera permanente en el tiempo todos los documentos creados en el contexto de una investigación (registro de los datos del estudio, materiales, protocolos, guión y resultados del análisis, publicaciones y materiales suplementarios). El Open Science Framework provee una plataforma única para el pre-registro, y que de forma colaborativa se emprenda, archive y compartan proyectos de investigación.

Tras la discusión, que os invito a leerla (os pongo el enlace al informe al final), podréis encontrar los anexos con información y enlaces a sitios webs, iniciativas y herramientas sobre todos los puntos que se han tratado previamente. Merece mucho la pena.

Digital tools and services to support research replicability and verifiability.
Digital tools and services to support research replicability and verifiability.
Digital tools and services to support research replicability and verifiability.

Imagen: https://geneticliteracyproject.org/2018/09/05/social-science-reproducibility-crisis-only-13-of-21-prestigious-studies-replicable/

Actualización de MeSH 2019


Leíamos la noticia en el boletín técnico de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM por sus siglas en inglés) de EEUU: el YEP (Year-End-Processing) es como se conoce al mantenimiento anual y durante el cual se realizan cambios en MEDLINE. Uno de los cambios más importantes es el que afecta al tesauro MeSH (Medical Subject Headings) y que es el vocabulario controlado que se usa para catalogar los registros en MEDLINE. Cada artículo que se cataloga en MEDLINE recibe una serie de descriptores que definen el tema/s que trata ese artículo. 

Para empezar, 73 encabezamientos MeSH o han sufrido cambios o bien han sido eliminados y reemplazados por terminología más actual. Durante el YEP, la NLM actualizará estos encabezamientos en los registros de MEDLINE.

Además, se añaden 402 nuevos encabezamientos y 20 tipos de publicación. Os dejo aquí el listado completo en pdf de los nuevos encabezamientos con sus notas de alcance, notas y localizaciones en el árbol jerárquico. 

Normalmente no se hace una catalogación retrospectiva cuando aparecen nuevos descriptores, por lo que buscar en PubMed por un nuevo término MeSH con las etiquetas [mh] o [majr] limita la búsqueda a los registros indexados después de que se haya añadido el descriptor al MeSH. Para recuperar registros indexados antes de la introducción del nuevo MeSH podemos ayudarnos del ATM (Automatic Term Mapping) de PubMed (quienes hayáis venido a alguno de mis cursos ya sabéis cómo funciona). El ATM expande la búsqueda de los términos que no están etiquetados para buscar tanto por términos MeSH como por los términos indexados en All Fields. No es mala idea tampoco consultar la base de datos MeSH para ver los términos indexados previamente sobre un concepto en particular. 

Para el año 2019 contamos con una excepción: el nuevo tipo de publicación Systematic Review sí será añadido a los registros ya existentes en MEDLINE y que cumplan con los criterios de inclusión. Es decir, se hará una catalogación retrospectiva para facilitar la recuperación de todas las revisiones sistemáticas. 

Además de Systematic Review como tipo de publicación tenemos también Systematic Review as Topic (como tema). Al hacer una búsqueda, podemos encontrarnos con revisiones sistemáticas y con trabajos que hablen sobre revisiones sistemáticas.

Ten en cuenta que si tienes alguna búsqueda guardada y alguna alerta activa, los resultados se pueden ver alterados por la inclusión y modificación de los términos MeSH. Aprovecha para darle una vuelta a los términos y asegurarte de que estás recuperando toda la información relevante.

En PubMed contamos con un filtro metodológico en las Clinical Queries para recuperar revisiones sistemáticas. Aún no está actualizado (ignoro si lo actualizarán o lo dejarán igual), así que yo seguiría usando este filtro y el nuevo descriptor de tipo de publicación hasta comprobar exactamente cómo funcionan ambos y qué recuperan. 

Algunas combinaciones de encabezamiento/subencabezamiento, llamadas Entry Combinations, también serán modificadas de manera retrospectiva, de manera que si haces una búsqueda por alguna de las combinaciones y no recuperas nada, deberás comprobar si en estas Entry Combinations se indica algún término nuevo. Tenlo también en cuenta si tienes búsquedas guardadas. Por ejemplo, hay algunas Entry Combinations que se reemplazan por encabezamientos directamente (pongo algunos ejemplos, no están todos), y otros que se modifican: 

 Encabezamiento/subencabezamiento previo

Enzymes/therapeutic use

Jaw/surgery

Pharmacy/history

Encabezamiento por el que se reemplaza en 2019

Enzyme Therapy

Orthognathic Surgical Procedures

History of Pharmacy

Como siempre, si tienes alguna duda sobre cómo hacer búsquedas en PubMed, cómo utilizar los términos MeSH, qué significan las etiquetas de campo o cómo funciona el Automatic Term Mapping, o cualquier otra pregunta relacionada con la gestión de la información biomédica, tienes a tu bibliotecaria de cabecera en tu biblioteca o a un click de distancia. Estamos para ayudarte. Y si quieres que me acerque a tu institución a dar formación sobre búsquedas, gestores, herramientas para mantenerte actualizado, apoyo a la investigación, etc. siempre puedes ponerte en contacto conmigo a través del correo o de linkedin.

 

#19 post invitado: Huyendo de la investigación de individuos: los diseños ecológicos


En el post invitado de hoy abrimos las puertas del blog a Daniel Cuesta Lozano. Daniel es enfermero especialista en salud mental, doctor por la Universidad de Málaga, profesor del Departamento de Enfermería de la Universidad de Alcalá y parte del Grupo CUYDET-UAH, Grupo de Investigación en Cuidados y Determinantes Sociales de la Salud Comunitaria de la Universidad de Alcalá. Además de su perfil en twitter podéis seguir su nueva cuenta de Instagram: @daniel_cuesta_lozano

Hablando con él me comentó que estaba preparando una entrada sobre la investigación con estudios de diseños ecológicos. Aquí tenéis el resultado. Espero que os interese tanto como a mí:

Huyendo de la investigación de individuos: los diseños ecológicos

 

Querer vincular resultados en salud de las personas que viven una ciudad con las circunstancias de esa ciudad parece sencillo, si eliminamos el tráfico de coches hay menos atropellos, pero si queremos hilar más fino y encontrar correlaciones, algún patrón causa–efecto o algo así, eso ya es más complicado. La principal razón: lo que habitualmente entendemos como resultados de salud son parámetros individuales y las características de una ciudad solo pueden concebirse de forma colectiva.

 

Javier Segura, médico salubrista, escribió hace unos años La historia de un viaje en tren, un breve relato sobre cómo variaba la mortalidad entre los barrios de Madrid que atravesaba el tren de cercanías desde Colmenar Viejo (en el norte) a Parla (en el sur). Este patrón norte–sur es muy recurrido y diversas publicaciones lo han divulgado, sobre todo a partir del Atlas de Mortalidad de la OMS de 2009 (jamás entenderé por qué recurrimos a la muerte para hablar de la salud). A veces varía, pero siempre encontramos un patrón territorial en la distribución de resultados de salud, ¿acaso todos los enfermos se van a vivir al sur? Una forma de dar respuesta a esta y a otras preguntas, una metodología, es la investigación con estudios de diseño ecológico, uno de los diseños más sencillos y menos utilizados en la investigación en salud por lo limitado de sus mediciones, su susceptibilidad de sesgo y, si me apuráis, la tendencia individualista de nuestra sociedad que hace que nos olvidemos de que vivir en sitios y con gente nos afecta.

Riqueza vs Esperanza de vida

Los estudios ecológicos no analizan individuos, sus unidades de análisis son colectivas. Estudian grupos, barrios, ciudades, etc., y pueden ser atractivos para la investigación si asumimos que la salud del grupo es más que la suma de la de los miembros individuales. Pero su atractivo también reside en la fácil implementación del trabajo de campo: se reduce la recolección de datos, muchas veces recopilados de forma ordinaria por la Administración, y te evitan el muestreo y reclutamiento de los sujetos. Aunque disponer de datos recopilados rutinariamente es una ventaja limitada, porque no decides tú qué variables utilizar y tienes que adaptarte a lo que haya, pero mola mucho que te den los datos ya recogiditos en un Excel, y lo sabéis.

 

Dentro de los estudios ecológicos encontramos varios diseños: los exploratorios, los de grupos múltiples, los de series de tiempo y los mixtos. Os cuento:

 
  • Estudios exploratorios: Comparan tasas entre muchas regiones continuas en un momento concreto, o de la misma región a lo largo de un periodo. Es un descriptivo.
  • Estudios de grupos múltiples: Son los más comunes. Tienen ya un carácter analítico y evalúan la asociación entre los niveles de exposición (promedios) y las tasas de morbilidad, mortalidad o lo que interese.
  • Estudios de series de tiempo. Fácil de deducir: compara las variaciones temporales de los niveles de exposición y variaciones en la frecuencia de una enfermedad, por ejemplo.
  • Estudios mixtos. Combinan dos metodologías: estudios de grupos múltiples con estudios de series de tiempo. La riqueza de los datos es mucho mayor.
 

Aunque a priori puedan molar estos diseños, ojo con hacer inferencias causales con este tipo de estudios. Ya lo advertíamos antes, esa búsqueda de relaciones causa–efecto que tanto nos gusta en ciencias de la salud es difícil de encontrar con esta metodología. Hacer inferencias individuales a partir de estudios poblacionales está feo, y es lo que conocemos como falacia ecológica: aceptar relaciones causales que en realidad son inexistentes partiendo de la base de que los resultados arrojados por un estudio ecológico son extrapolables a contextos individuales. Y no.

Este fenómeno, que tiene que ver con pedir a estos estudios lo que no te dan, o usarlos para lo que no sirven (pídele peras al olmo, a ver) ha llegado a desprestigiar en cierta medida estos diseños, que por el contrario han demostrado ser muy útiles si se utilizan bien.

En 1992, The Lancet publicó el estudio Bobak y Leon Air pollution and infant mortality in the Czech Republic, con un diseño de grupos múltiples que encontró la consistencia en sus resultados que otros estudios diseñados con metodologías individualistas no habían alcanzado. También se utilizó este diseño en 1849 para el estudio sobre el cólera de William Farra y John Snow (sí, se llamaba John Snow), un estudio sobre una enfermedad muy desconocida aún, y que sentó las bases de la epidemiología moderna.

Las limitaciones existen: a la de adaptarte a la información recogida de forma rutinaria está la falacia ecológica (insisto, basta con utilizar estos diseños para lo que sirven y no para otra cosa), y se unen otras que algunos hemos podido experimentar: el nivel de desagregación de los datos no siempre es igual (algunos están por distrito, otros por municipio), y la territorialización que hace cada Administración es distinta (intenta superponer distritos municipales, con zonas básicas de salud, con códigos postales y verás qué risa), las unidades de análisis tienen que ser suficientes (tú puedes querer analizar algo de los distritos municipales de Alcalá de Henares, pero son cinco… cinco datos dan para muy poco análisis, cunden menos de lo que cuestan), etc.

 

Ante estas limitaciones podemos abandonar estos diseños y dedicarnos a estudiar a individuos, concibiéndolos como seres aislados no influidos por nada ni nadie, o podemos pararnos a pensar, leer y formarnos para saber meterle mano a una metodología que nos aporta información sobre aspectos que de otra forma son inabarcables. Yo me apunto.

Cómo detectar revistas depredadoras


Hace unos meses os hablaba de las revistas depredadoras y hoy, a raíz de una conversación surgida en una lista de distribución de bibliotecarios médicos, os quiero hacer partícipes de las estrategias que se pueden utilizar para diferenciar una revista depredadora de otra que no lo es, sobre todo a la hora de enviar un artículo para su publicación. La mayoría de la información que os pongo a continuación proviene de una compilación realizada por Eleanor Truex, bibliotecaria médica de Presence Health’s Lakeshore Region y del Saint Francis Hospital in Evanston (IL, EEUU)

Web sites

Lo primero que tenemos que tener claro es que es a veces no se puede estar 100% seguro de si una revista es depredadora o no. Podemos utilizar la herramienta Think Check Submit, que nos da recomendaciones sobre cómo publicar en revistas que no son depredadoras, y que además está traducida a varios idiomas (entre ellos el castellano).

Otra opción sería tener en cuenta los criterios publicados por Jeffrey Beall en 2015 para determinar los editores open-access depredadores. También podéis consultar el listado de editores creada por Beall o incluso el listado de títulos de revistas en el caso de que no se localice al editor.

Guías de bibliotecas

Algunas bibliotecas universitarias americanas tienen guías que te pueden ayudar en el proceso de distinguir si estás ante una revista depredadora. En esta guía de la biblioteca de la Universidad del Estado de Iowa os explican además por qué es malo publicar en una revista de este tipo.

Pero en España también podemos encontrar iniciativas similares. Desde la biblioteca de la Universidad de Sevilla también nos ofrecen algunas pautas para detectar las revistas depredadoras y poder evitarlas.

Artículos

En este artículo, la tabla número 10 ofrece un listado de características destacadas de las revistas depredadoras potenciales:

  • Shamseer L, Moher D, Maduekwe O, et al. Potential predatory and legitimate biomedical journals: can you tell the difference? A cross-sectional comparison. BMC Medicine. 2017;15(1). doi:10.1186/s12916-017-0785-9
Table 10. Salient characteristics of potential predatory journals doi:10.1186/s12916-017-0785-9

En el siguiente documento de trabajo de Blobaum se propone una checklist para revisar la calidad de las revistas antes de enviar el artículo para su publicación.

  • Blobaum P. Blobaum’s Checklist  for Review of Journal Quality for Submission of Scholarly Manuscripts. Faculty Research and Creative Activity. May 2013. https://opus.govst.edu/faculty/27.

El resumen de este trabajo dice así:

This checklist gives authors a list of quality indicators to assist in the evaluation of journal quality when considering what journal to submit a manuscript to. None of these indicators establish credibility and legitimacy alone, but together may build a body of evidence that will support evaluative judgments. Pay-to-publish models, and charges to publish articles in open-access format have been adopted by legitimate and reputable publishers over time, but the solicitation of manuscripts by new publishers, especially those opaque policies and promising a fast turn around and publication time, and promising peer review have proliferated, and many of these publication venues are questionable at best, unethical to say the least, and minimally, scams. Authors should use caution and consult with librarians and colleagues when considering publication venues.

En este otro artículo de Hoffecker se hace un análisis de la lista de Cabell:

  • Hoffecker L. Cabells Scholarly Analytics. Journal of the Medical Library Association. 2018;106(2). doi:10.5195/JMLA.2018.403

Y ojo con las revistas indexadas en PubMed, ya que algún título de revista depredadora se ha llegado a colar. En este artículo publicado en el CMAJ hablan de ello:

  • Manca A, Moher D, Cugusi L, Dvir Z, Deriu F. How predatory journals leak into PubMed. CMAJ. 2018;190(35):E1042-E1045. doi:10.1503/cmaj.180154

En este artículo publicado en Acta Médica Portuguesa podéis leer más información sobre la crisis de la publicación y las revistas depredadoras:

  • Hanscheid T, Hardisty DW, Henriques SO. The Crisis in Scientific Publishing: A Holistic Perspective About Background Issues Associated with Predatory Publishing. Acta Médica Portuguesa. 2018;31(10):524-526. doi:10.20344/amp.10762

Características de la web del editor

  1. Indexación: si en la web se indica que “algunos artículos han sido indexados en PubMed y PMC” deberían saltar las alarmas. Esto significa que los artículos cumplen con la Política de Acceso Público de los NIH. Mejor busca que la revista se indexe en alguna base de datos reputable como MedLine, Embase, WoS, por ejemplo. Y tampoco es lo mismo que hayan sido catalogados por alguna universidad importante a que hayan sido indexados en bases de datos con criterios de calidad. No, Google no sirve. Google Scholar tampoco. Nota sobre DOAJ: aparecer aquí implica mucho análisis; el proceso es largo y detallado para garantizar que la información que pueda ver un posible autor sea transparente y precisa.
  2. Lenguaje: utilizar “citado” en vez de “indexado”. Por ejemplo: “hay 91 citas de artículos publicados en WoS hasta junio de 2018, lo que implica un incremento de un 122% comparado con las 41 citas hasta junio de 2017”. Aquí, lo que la revista espera es que el posible autor se confunda entre las revistas que son citadas por las revistas de la WOS, y las revistas que son indexadas por la WOS.
  3. Contenido: lee alguno de los artículos publicados en esas revistas: ¿la gramática es buena? ¿indican los autores de dónde son? ¿el método indicado en el artículo es de fiar?
  4. Promesas de publicación: busca el tiempo de respuesta de la publicación: si sólo son unos días, ya tenemos una gran señal de alarma; varias semanas es más realistas, pero aún así arriesgado.
  5. Comité/consejo editorial: busca las credenciales de la junta editorial (verifica algunas en Google) y las afiliaciones. Ejemplo: ¿El dr. John Smith realmente trabaja en la Clínica Mayo?
  6. Tamaño de la editorial: cuenta el número de revistas que maneja el sitio web: ¿el número de editores parece plausible para el número de títulos?
  7. Ubicación de la revista: ¿dónde se encuentra esta revista? Los títulos extranjeros [no anglosajones] son una parte vital de la medicina mundial, pero si no son francos sobre su ubicación, eso es otra señal de alarma.
  8. Coste para el autor: averigua, si puedes, si hay que pagar por publicar y, en caso afirmativo, si la cantidad es exorbitante.
  9. Diseño de la página web: gramática, estructura de las oraciones, frases descriptivas… todo eso pueden ser pistas. ¿Funcionan los enlaces? ¿Existe un apartado de “contacto”? ¿Es transparente quiénes producen la revista? Se aconseja comprobar tanto la “sensación” general del sitio (que no descarta una web falsa hecha profesionalmente) como comprobar algún artículo suelto publicado en esa revista o por ese editor
  10. Contacto: ¿la publicación se ha puesto en contacto directamente contigo como autor? Si es así, señal de alarma. La mayoría de las revistas de renombre están saturadas de solicitudes y raramente son ellas quienes piden artículos.

Al final hay que ser consciente de la cantidad de revistas depredadoras que existen y del daño que pueden causarte como autor, ya que un buen trabajo en el que has invertido esfuerzo, recursos y posiblemente dinero, perderá relevancia o incluso credibilidad al ser publicado en una de estas revistas. Eso si tienes suerte y consigues llegar a alguien, ya que pocas veces tienen repercusión y quienes saben que son depredadoras no suelen citar sus artículos por carecer, por ejemplo, de revisión por pares.

Cuéntanos, ¿también te llegan infinidad de correos electrónicos invitándote a publicar en alguna revista o a enviar tu trabajo a un congreso donde te aseguran que será aceptado inmediatamente?

Cómo detectar revistas depredadoras

El lado divertido de la publicación en revistas depredadoras

Todo el mundo sabe que dentro de la seriedad de la investigación abunda el buen sentido del humor. Por ello no es difícil encontrar ejemplos graciosos relacionados con la publicación en este tipo de revistas:

  • Paper basado en la serie Rick and Morty: en un artículo publicado en varias revistas científicas, Newer Tools to Fight Inter-Galactic Parasites and Their Transmissibility in Zyrgion Simulation (Nuevas herramientas para combatir los parásitos intergalácticos y su transmisibilidad en Zyrgion Simulation), la científica Beth Smith presentó una investigación que describe un nuevo método para combatir los terribles parásitos que viven al implantar falsos recuerdos en sus huéspedes.

Seguramente os hayáis cruzado con algún ejemplo más o incluso hayáis mantenido una conversación vía correo electrónico con algún editor deseoso de publicar vuestro paper inmediatamente y a cambio de una suma importante. Espero que no os queden dudas sobre la importancia de NO publicar en revistas depredadoras. Y recuerda que si tienes alguna duda siempre puedes consultar con tu bibliotecaria de cabecera. Estamos para ayudaros.

Investiga, que algo queda


Si escuchásteis la charla que mantuve en junio con Chema Cepeda en Hackeando la Salud es posible que os acordéis de que comenté que, a raíz de una conversación en Twitter, Iván Herrera, José M. Morán y yo nos habíamos creado un grupo de Telegram con el fin de organizar algo relacionado con la formación en investigación. A raíz de ese podcast se unieron algunas personas más al grupo: Oskia Agirre, Elena Pastor, Pablo Sánchez y Daniel Cuesta. Nuestros perfiles son muy diferentes y ni siquiera nos conocemos todos en persona.

Como pasa siempre que un grupo de gente diferente se une, es difícil coincidir en el tiempo para poder organizar el trabajo. En nuestro caso usamos el grupo de Telegram para dar ideas, comentar nuestra disponibilidad (estamos todos muy ocupados, así que nuestra disponibilidad es muy baja para este tipo de proyectos) y organizarnos un poco el trabajo. No ha sido hasta septiembre que nos decidimos por una metodología concreta que, no obstante, puede variar según cambien nuestras circunstancias.

La idea era hacer algo sencillo y útil para quien estuviera interesado en la investigación. No queríamos centrarnos en un tipo de público concreto, ni poner todos nuestros esfuerzos vitales en el proyecto. Así que la decisión fue: trabajo en grupo, asíncrono y distribuido.

¿Qué queríamos hacer?

Lanzar un canal de Telegram, que es una herramienta de mensajería instantánea del mismo estilo que Whatsapp, pero más versátil y funcional, para publicar mensajes relacionados con la investigación.

¿Cómo lo haríamos? 

Para el trabajo interno, además del grupo de Telegram para comunicarnos, creamos una excel para ir almacenando las noticias, mensajes, post, enlaces, etc. que quisiéramos publicar. Cada fila de la excel es para una noticia y consta de varios campos: fecha de inclusión, título, texto (con enlaces si los hubiere), imagen (opcional). Estos campos se pueden completar desde un formulario que hemos creado para que sea más fácil enviar noticias si estamos desde el móvil, por ejemplo (¡nunca sabes cuándo te va a llegar la inspiración!)

Pero además de esos campos, hemos creado los “importantes”: dos campos para su revisión (cada noticia tiene que ser revisada y aprobada al menos por otros dos componentes del grupo: nuestros mensajes serán peer reviewed), un campo para la fecha prevista de publicación, otro campo con un código de colores para, de un vistazo, saber si está pendiente de ok, listo para su publicación o publicado. También contamos con los comentarios para poder dejarnos notas entre nosotros.

Ninguno tenemos obligaciones con el canal más allá de aportar algo o de hacer de revisor en algún momento. Todos tenemos nuestros trabajos y vidas personales, así que cada uno puede ir a su ritmo. El hecho de ser un grupo de 7 personas nos permite cubrirnos entre todos y no es necesario que estemos todos al 100% siempre. Sólo es imprescindible que la noticia prevista para la siguiente semana esté completa y revisada por al menos dos miembros más del grupo.

¿Y el canal?

El canal, al que podéis uniros desde este enlace, se lanzó la última semana de septiembre con la idea de publicar el primer mensaje en octubre. Para no convertirnos en un canal de spam, decidimos que lo mejor es publicar sólo un mensaje a la semana -los viernes-, que no seguiríamos un orden concreto en la temática de las noticias y que cada uno era libre de dar publicidad al canal en cualquiera de sus redes.

El primer mensaje salió el 5 de octubre y le llegó a 200 suscriptores.

Os dejo aquí el perfil de twitter de cada uno de los integrantes del grupo: @ihpeco, @jmmorang, @oskao, @ElenaPastor, @PauMatalap, @CuestaLozano y yo: @bibliovirtual

Para suscribiros al canal (es necesario tener instalado Telegram en el móvil):

https://t.me/investigamos
https://t.me/investigamos
https://t.me/investigamos

La base de datos IME se integra con ISOC e ICYT en InDICEs-CSIC


La base de datos IME (Índice Médico Español), que se elaboraba bajo la responsabilidad del Dr. Rafael Aleixandre, dejó de actualizarse en 2012. Desde entonces, aunque había sido una de las bases de datos de literatura médica española con más repercusión, fue perdiendo notoriedad hasta casi olvidarse. El año pasado tuvimos conocimiento de que se iba a dar un nuevo impulso a esta base de datos, aunque tampoco sabíamos mucho más.

Hace unas semanas nos enteramos de que el CSIC había estado trabajando en una base de datos en la que se integran los registros de las antiguas IME, ISOC e ICYT. Se trata de ÍnDICEs-CSIC. Este nuevo portal aglutina los registros de estas tres bases de datos y actualmente están en proceso de depuración de datos, eliminando duplicados, comprobando enlaces… Aunque por ahora no hay inclusión de nuevos registros en la sección IME, sí hay nuevos documentos que se incorporan ahora y están clasificados bajo Ciencias Médicas. Se trata de los artículos de algunas revistas seleccionadas para la antigua base de datos ICYT de disciplinas como Farmacología, Enfermería o similares.

InDICEs-CSIC

No obstante, la nueva plataforma permite que los editores colaboren fácilmente en la actualización de datos. Si eres editor de una revista española y quieres que sea consultable a través del nuevo InDICEs, puedes escribir a indices@csic.es para solicitar el alta como editor. La inclusión de los datos se hace a partir de una plantilla que te será facilitada, donde podrás incluir, en formato XML, los metadatos de los artículos conforme al estándar Dublin Core. Una vez enviada esta plantilla, un equipo de documentalistas comprobará los datos antes de darles el ok para aparecer en InDICEs. Una manera muy fácil de dar visibilidad a tu publicación.

Hay que indicar también que ÍnDICEs es de consulta libre, aunque la suscripción te permite acceder a la versión avanzada a las bases de datos y a los servicios de personalización.

Puedes consultar ÍnDICEs-CSIC y toda la información sobre esta herramienta en el siguiente enlace:

https://indices.csic.es/
https://indices.csic.es/
https://indices.csic.es/