Actualizando conocimientos: cómo citar blogs, twitter, e-mail…


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Todos somos conscientes de que actualmente mucha de la información que encontramos y que luego nos puede ser útil para el trabajo diario se halla en blogs, en twitter o nos llega a través del correo electrónico. A la hora de utilizar esta información en trabajos que luego van a ser publicados nos surge la duda: ¿cómo cito la fuente? Hasta ahora no teníamos problema en localizar ejemplos y teoría sobre cómo hacer referencias bibliográficas (yo suelo recurrir a Fisterra). Pero todo avanza y se complica.

El otro día, vía twitter (y aquí ya estoy citando un “tweet”), Salvador Casado (@doctorcasado) preguntaba por ejemplos de citas de twitter, blogs e internet para una bibliografía. Recordé que hacía un tiempo había leído algo al respecto en el blog BiblioGETAFE.

La NLM (Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU) tiene una guía de estilo para “authors, editors and publishers”. Aunque no está muy actualizada podemos ver ejemplos de cómo citar “homepages”, correos electrónicos o listas de distribución (enlace a la guía en pdf). Más actualizada es la versión online de esta guía en la que podemos leer, en el apartado “Citing Material on the Internet” los siguientes ejemplos:

Pero, ¿qué pasa con twitter? Aunque no es una herramienta nueva, su popularidad y crecimiento actual ha hecho que sea ahora más conocida y utilizada. Para saber cómo citar twitter, un tweet o cómo archivarlos podemos leer esta entrada del blog Gunther Eysenbach’s Random Research Rants. Él nos recomienda el uso de la herramienta WebCite. No he tenido tiempo de probarla, pero lo haré y escribiré una entrada sobre ella.

De todas formas un apunte rápido: Si queremos ver un tweet y recuperarlo, deberemos pinchar en la hora (o fecha) que aparece justo debajo del “tweet” para abrir el enlace “permanente”:

como citar tweets

Evaluando la calidad de la información de salud en la web


¿Quién nos asegura que la información de salud que consultamos en Internet es fiable? Tenemos que guiarnos por la página web donde se encuentra. Si confiamos en el productor o difusor de la información, no dudaremos (demasiado) de la información que nos ofrece.

Pero, ¿qué indicadores podemos tener en cuenta para decidir si confiar o no en un sitio web de salud? A simple vista podemos buscar los sellos de calidad que ofrecen algunas entidades después de evaluar y comprobar que la web cumple ciertos requisitos (por ejemplo los de HonCode). En la imagen os dejo cuatro sellos de cuatro instituciones diferentes:

Pero en el caso de que encontréis una web con información interesante y sin sello de calidad, podéis intentar hacer vuestra propia evaluación. Para ello podéis seguir las indicaciones que apuntan en este video que ha compartido mi colega Concha Campos en el blog biblioGETAFE:

Evaluating Internet Health Information: A Tutorial from the National Library of Medicine.

Por cierto, este blog consiguió acreditarse como Web Médica Acreditada y según los principios de HONCode el año pasado. Pero recordad que la autora de este blog no es médico ni tiene conocimientos en medicina o enfermería, y por esa razón os exhorto a seguir los vínculos a la fuente original que cito en cada post.

http://bit.ly/chEyRe
http://bit.ly/chEyRe
http://bit.ly/chEyRe