Difusión Selectiva de la Información


dsi

Una de las cosas más fáciles que tenemos los bibliotecarios para arrancar un comentario de asombro, a veces de admiración y probablemente una buena recomendación después, es la DSI. Difusión Selectiva de la Información.

¿En qué consiste? En enviarle a cada usuario la información que necesita. Ni más ni menos. En una sociedad donde el exceso de información junto con la falta de tiempo es la tónica general, que una persona reciba en su correo, por ejemplo, información que necesita pero que no había pedido puede ser la diferencia entre estar conforme con su Biblioteca y estar contento.

¿Qué se necesita? Un poco de memoria (incluso puedes tomar notas y hacerte una “chuleta”). Normalmente, cuando un usuario me pide una búsqueda bibliográfica le suelo preguntar para qué la quiere. No es lo mismo hacer una búsqueda para preparar una sesión clínica, una tesis, para tratar una enfermedad no muy común, para actualizarse, etc. Su respuesta va a condicionar en gran medida los resultados de la búsqueda, pero también me pueden servir  para que, si unos días más tarde (casi siempre vía “serendipia”) localizo una web con información interesante, un blog de un experto en el tema, un canal de youtube con vídeos relacionados, etc. se lo pueda enviar al usuario. Probablemente el usuario no espere esta información (ya recibió los resultados de la búsqueda bibliográfica), así que normalmente la recibe con agrado y algo de sorpresa.

¿Qué se consigue? Un usuario contento que volverá a utilizar el servicio de la Biblioteca. Un usuario agradecido que se dará cuenta de que te has tomado en serio su trabajo (aunque siempre te lo tomes en serio, no siempre lo perciben). Un usuario que hablará bien de la Biblioteca a sus colegas, por lo que probablemente empieces a tener más usuarios activos. Y, al fin y al cabo, eso es lo que pretendemos: que se usen las Bibliotecas.

¿Cuándo fue la última vez que hiciste uso de la Biblioteca de tu Hospital?