Cómo hacer un póster a distancia


Twitter en Bibliosalud 2011 (vía http://bibliovirtual.es)

De los congresos se vuelve con las pilas cargadas, las ilusiones renovadas y los objetivos un poquito más claros. Las jornadas de Bibliosalud2011 han sido un cóctel de los ingredientes perfectos para recordarme que estoy haciendo el trabajo que me gusta y, al mismo tiempo, que me queda mucho camino por recorrer en este mundo, muchas cosas por aprender y llevar a cabo. He vuelto con ideas que me gustaría poner en práctica, aunque últimamente estoy tan saturada de trabajo que no sé cuándo podré desarrollarlas como me gustaría, pero lo voy a intentar.

Como en muchos eventos de este tipo, el 80% de lo aprendido ha sido a partir de conversaciones con los colegas de profesión y el 20% restante gracias a las comunicaciones orales y los póster presentados. La verdad es que este año me ha dado la sensación de que reinventábamos un poco la rueda hablando de la web 2.0 y su aplicación en las bibliotecas. Creo que no es sólo la aplicación de estas herramientas lo que cada día debería ser lo habitual, sino el uso por parte de nuestros usuarios y la interacción con ellos a través de estos medios.

Como ya comenté en el post anterior, Paula Traver (bibliotecaria/documentalista del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón) y yo presentamos el póster “Utilización de Twitter como apoyo a los servicios bibliotecarios en ciencias de la salud“. ¿Y cómo se trabaja con alguien que vive a poco más de 300km de distancia? Teniendo en cuenta, además, que nunca hemos coincidido presencialmente, el uso de Internet se hizo indispensable.

Para hablar utilizamos:

Para gestionar la documentación que íbamos localizando y generando:
  • Zotero: para las referencias bibliográficas de los artículos relacionados con nuestro tema de estudio.
  • SurveyMonkey: encuesta que pasamos a los bibliotecarios/bibliotecas con cuenta en Twitter. Para difundirla utilizamos este mismo blog, la página de Bibliovirtual en Facebook, Twitter, la lista de distribución Bib-Med y el correo electrónico.
  • Dropbox: para guardar y compartir los artículos de la bibliografía, para compartir el ppt del póster y gestionar las versiones (te invito a que te abras una cuenta, si sigues este enlace nos dan 250 MB de espacio gratis a cada uno -gracias-)
  • Google Docs: para compartir los gráficos que habíamos creado en Excel.
Para crear la documentación:
  • Google Docs: para generar los textos del resumen y del póster.
  • Power Point: para crear la diapositiva del póster.
  • Google Maps: para crear un mapa de localización de usuarios con cuenta en Twitter.
  • La última herramienta que hemos usado ha sido Wordle, para crear una nube de usuarios, a los cuales ponderamos según el uso y acceso que hacían de la cuenta, de manera que su tamaño en la imagen mostrara el uso que hacían de Twitter.
Consideraciones: a medida que íbamos avanzando en la realización del póster localizábamos más cuentas de twitter que encajaban en nuestro propósito para ser motivo de estudio. Llegamos a un punto en el que decidimos no seguir incluyendo más cuentas (paramos al llegar a 46) para empezar con el estudio en sí. Las conclusiones las tenéis en el póster:

Márketing Bibliotecario


El jueves pasado publiqué un post comentando la iniciativa que iba a llevar a cabo el lunes en el Hospital. La idea era dar a conocer la Biblioteca (y a la Bibliotecaria) a los usuarios potenciales que pasaran por la cafetería. Dejadme que os comente un poco cómo ha salido todo:

Para acompañar la iniciativa, el fin de semana horneé unas galletas. A pesar de que aún no sé a ciencia cierta cuántos de mis seguidores de Twitter, Blog o Facebook trabajan en el hospital del Vinalopó, el sábado publiqué las fotos de las galletas, para ir motivando y adelantando un poco de información. Creando expectativas.

El domingo por la noche me puse en contacto con el departamento de Sistemas del Hospital, para cerciorarme de que el lunes tendría preparado el portátil que había solicitado para la actividad. Me respondieron inmediatamente que el portátil estaba listo y que podía pasar a recogerlo a cualquier hora.

El lunes por la mañana llevé las galletas (las que había hecho el sábado más una #MegaGalleta que hice el domingo por la noche), recogí el portátil, un cartelito muy simple con la leyenda “Conoce la Biblioteca del Hospital ¡Acércate y pregunta!” y toda mi buena voluntad y me fui a la cafetería.

Los problemas que me encontré:

  • Apenas llegaba la señal de la conexión WiFi, por lo que la conexión a Internet iba muy lenta y muchas veces la página no terminaba de cargar.
  • No recordé que necesitaba un soporte para colocar el cartel, ya que no se pueden poner carteles en las paredes (debí pensarlo antes, pero para la próxima no se me olvida).
  • No había enchufes, por lo que no pude conectar el portátil a la red eléctrica. La “actividad” duraría lo que me permitiera la batería del portátil.
  • La mayoría no me conocía personalmente-físicamente y, sin el cartelito, no tenía más remedio que ir directamente a presentarme e invitarles a sentarse (y tomar galletas) si querían/tenían tiempo.

Lo bueno:

  • El personal estaba receptivo a la idea. Parecía que se alegraban de contar ya con una Biblioteca y de poder empezar a utilizarla.
  • Debido a la lentitud de la conexión y a que tenían que volver a sus tareas laborales, concertamos una sesión formativa por servicios. Esto me permitiría conocer a más usuarios, que éstos me conocieran a mí y conseguir que los servicios de la Biblioteca sean utilizados por más gente (que, al fin y al cabo, es de lo que se trata).
  • Algunos usuarios aprovecharon la sesión para darse de alta en el sistema (el famoso “poyaque” que comentaba el jueves pasado).
  • Escuché necesidades en cuanto a publicaciones y comprobé si la web era usable (tendré que modificar alguna cosa).
  • Dejé bien claro que siempre que haya una duda, por nimia que sea, o un problema con el acceso a algún servicio, voy a estar detrás del correo electrónico para contestar y solucionar las dudas que surjan. Pero que también se puede probar suerte mediante el teléfono o el sistema de referencia online (chat) disponible en la página web.

Servicios que se sentaron a conocer la Biblioteca:

  • Urología
  • Medicina Interna
  • Medicina Nuclear
  • Anatomía Patológica
  • Enfermería

Resultados:

  • Contacto con usuarios potenciales que pasan a ser usuarios reales.
  • Difusión del servicio de Biblioteca entre compañeros (las recomendaciones y el boca a boca son muy importantes).
  • Solicitud de cursos de formación personalizados, tanto de uso de los servicios de la Biblioteca como de búsquedas bibliográficas.
  • Sesión formativa general para la próxima semana en el Salón de Actos del Hospital, a petición de varios servicios, y dirigido a todas aquellas personas que estén interesadas en asistir (se ha enviado un correo a todos los empleados del Hospital)
  • Sólo quedaron 2 galletas (las que veis en la foto), pero que me las terminé antes de llegar a casa.

Valoración:

Positiva. A pesar de la vergüenza del principio y de que estaba un poco nerviosa, al final todo ha salido bien y creo que se han cubierto mis expectativas. Ha sido un primer paso y creo que ha merecido la pena.

Tómate un café en la Biblioteca


Una de las cosas buenas de montar una biblioteca es darla a conocer. Una Biblioteca Virtual a la que se puede acceder desde cualquier ordenador puede ser una excusa perfecta para no acercarse por el lugar físico donde se encuentra ubicada. ¿Y entonces qué? Entonces los usuarios no conocen físicamente a la bibliotecaria (o bibliotecario) y no preguntan si tienen dudas de cómo acceder a un recurso.

He decidido que no quiero que esto pase en la Biblioteca del Hospital del Vinalopó, que empiezo a montar ahora. ¿Cómo dar a conocer la Biblioteca? Están los métodos habituales: una reunión con el Comité de Dirección, un correo electrónico a los jefes de servicio, el “boca a oreja” de los usuarios que ya sabían de la Biblioteca porque habían trabajado anteriormente en el Hospital de Torrevieja (cuya Biblioteca también llevo yo)… Pero eso puede no ser suficiente. Me interesa que se me conozca personalmente, no ser sólo un nombre en la lista de contactos del Outlook o una dirección de correo genérico. Me interesa que los usuarios sepan a quién tienen que dirigirse si tienen cualquier pregunta sobre la Biblioteca.

¿Qué se me ha ocurrido? Acercar la Biblioteca a los Usuarios. La experiencia en Torrevieja me ha enseñado que los usuarios aprovechan el rato del café para pedirme información, artículos o búsquedas bibliográficas haciendo uso del famoso “poyaque” (“Anda, María, ‘po’ ya que te veo…”). ¿Por qué no utilizar yo también el “poyaque” para enseñar la Biblioteca? Así que el próximo lunes me parapetaré en la cafetería del Hospital con un portátil, una sonrisa y dispuesta a explicarle a quien quiera sentarse 5 min. el uso de la Biblioteca.

¿Qué os parece la idea? Os contaré el resultado la próxima semana.

El tiempo es oro


time=money

¿Y qué tal si los bibliotecarios médicos empezamos a “vendernos” en condiciones? Es decir, ¿qué es lo que la empresa -el hospital, por ejemplo- gana con nosotros?

Tal vez, con la Biblioteca Médica, no gane dinero directamente (y es por eso que no entramos en los programas de incentivos de la empresa), pero sí somos capaces de ahorrarle dinero. Por ejemplo, si el tiempo que tarda un médico (o cualquier otro trabajador sanitario del hospital) en hacer una búsqueda bibliográfica y/o localizar un artículo a texto completo lo dedica enteramente a tratar a un paciente o pasar consulta, la empresa sale ganando. Pero para que ese tiempo lo pueda dedicar al paciente y no a la búsqueda es necesario que cuente con la ayuda de una persona experta: un bibliotecario.

La Biblioteca Médica no es sólo un requisito imprescindible para conseguir la acreditación ante el Ministerio y poder tener Residentes MIR. Somos un servicio imprescindible para mejorar la atención al paciente, impulsar la formación continuada del personal sanitario, facilitar la investigación y, por lo tanto, la publicación.

El cartel lo he sacado de esta página, perteneciente a la “Greater Midwest Region” de la NNLM. En ese enlace podéis localizar más material promocional.

¿Alguien conoce de material similar en castellano? ¿Alguien se anima a diseñar uno y compartirlo con nosotros? Me encantaría tener uno para poder ponerlo en mi blog (y en mi biblioteca si me lo permiten).

Para el debate: ¿Hay biblioteca médica en tu hospital? ¿Cómo la ves?

 

Innovando con lo de siempre


¿Y quién dijo que para innovar se necesitan nuevos instrumentos? Tal vez una buena forma de innovar sea utilizar un nuevo método con las herramientas de siempre. Se pueden hacer las cosas bien de forma distinta a la habitual. En las bibliotecas también.

I’ll blow your mind, I’ll show you how to find


Creo que no me cansaré nunca de comentar aquí, decir en twitter, contar a mis amigos, conocidos y gente que me siga, lo orgullosa que me siento de formar parte del gremio de bibliotecarios/archiveros/documentalistas. Y no me refiero sólo a las ciencias de la salud, sino a todos los ámbitos (y son muchos: universidades, colegios, bibliotecas públicas, museos, centros de documentación, medios de comunicación, archivos, empresas privadas y públicas…). Creo que las nuevas tecnologías nos han dado una libertad tremenda a la hora de desarrollar nuestras habilidades de búsqueda, almacenamiento y difusión de la información (entre otras cosas). Nos han dado también la oportunidad de poder desterrar la imagen de bibliotecarios huraños, encerrados en bibliotecas silenciosas y molestos por el menor ruido. Las nuevas tecnologías nos han permitido desarrollar (más) nuestra faceta docente. Como dicen en el video que os pondré en un momento: “I’ll blow your mind, I’ll show you how to find”.

Hoy os voy a presentar a Nieves González, bibliotecaria de la Universidad de Sevilla y profesora de Biblioteconomía de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla. Ella es de las que hacen escuela en esto de las bibliotecas 2.0. De hecho, su blog se llama así: Bibliotecarios 2.0: experimentación y aprendizaje. De él (que espero que visitéis porque se puede aprender mucho), copio este video realizado por el personal bibliotecario (y algunos estudiantes) de la Universidad de Washington

Va por mis colegas de profesión


Hoy voy a hablar un poquito sobre mis colegas de profesión: bibliotecarios de Hospital y de Universidad (facultades de ciencias de la salud). Son ellos los que se encargan de localizar la información que el usuario necesita, buscando en catálogos, bases de datos, buscadores, revistas, libros, redes sociales, preguntando a otros colegas por teléfono, correo o listas de distribución o incluso localizando al autor de un artículo o un trabajo para pedirle ese artículo para el usuario.

Todas las bibliotecas cuentan con un fondo de revistas y libros. Cada vez más revistas y menos libros, y los libros tienden a ser electrónicos debido a la facilidad de este formato para actualizar contenidos. Pero tener las revistas suscritas no implica que podamos acceder a ellas, ¿por qué? Muy bien, os voy a copiar y pegar un “cuento” que enviaron no hace mucho a la lista de distribución BIB-MED. No voy a dar “nombres” ni “comunidades autónomas”, pero quiero dejar aquí la historia para que opinéis, para que sepáis que a estas alturas todavía estamos como en el colegio (y hablo en sentido figurativo). Desde este blog, mi apoyo a mis compañeros a quienes tanto les complican su trabajo. Contad conmigo si necesitáis cualquier cosa:

Ha llegado el momento de contaros un cuento. *No os perdáis el final (es de lo más interesante).*

Había una vez unos bibliotecarios de Ciencias de la Salud en una Comunidad Autónoma de España, que tenían el anhelo y la necesidad de que sus usuarios fueran felices con sus bibliotecas. Esto suponía ponerse a trabajar en crear una biblioteca virtual que diera a todos la mayor y mejor información posible para realizar sus tareas asistenciales, investigadoras y de formación continua posible.

Con el paso del tiempo y, aunque las plantillas de estas bibliotecas eran y son claramente insuficientes, trabajaron mucho mucho mucho y por fin vieron una lucecita al final del túnel: consiguieron que se aumentaran los presupuestos para suscripciones y bases de datos y que los usuarios empezaran a estar muy muy contentos, pues ya tenían acceso a muchísima más información y muchísimo más rápido.

Esta buena noticia incluía a nuestros propios usuarios y a las bibliotecas externas que nos solicitaban artículos.

Pero un día de agosto de 2009, algún ser supremo de otra Consejería, decidió que se leía mucha prensa en el trabajo y que eso hacía mermar la productividad de los trabajadores de toda la Comunidad Autónoma, y se optó por impedir el acceso a muchas de las suscripciones electrónicas y de bases de datos como PubMed.

Contrataron a una empresa externa para que filtrara las URL y entonces ¡Dios mío! ahí entraban las revistas médicas y de investigación y desde entonces hay revistas de Ginecología que las “categorizaba” como “contenidos para adultos” o de Pediatría que las “categorizaba” como “contenido pederasta” o PubMed que lo “categorizaba” como “prensa”, a las que no podía acceder.

Los bibliotecarios se quejaban, lloraban, explicaban y suplicaban que esto era un esperpento y un despropósito, pero no conseguieron nada y el ser supremo seguía sin solucionar el problema.

*¿Cuál es el final del cuento? Os preguntaréis. Pues que éste no es un cuento: es la realidad que estamos viviendo los bibliotecarios de Ciencias de la Salud de la Comunidad Autónoma de [***] y todos nuestros usuarios y que, de momento, no tiene visas de ser solucionado.*

*Yo, desde aquí, pido perdón a todos ellos por haberles hecho creer que íbamos en el buen camino para conseguir una buena Biblioteca Virtual y decirles también que NO NOS HEMOS RENDIDO.*

Yo añado que cuentan con el apoyo del resto de bibliotecarios, que entendemos la incongruencia de esta situación y que estamos aquí para lo que necesitéis.