¿Cómo se decide qué se suscribe y qué no en las bibliotecas?


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Decidir qué revistas se suscriben, renuevan o cuáles se cancelan siempre es un trabajo complicado. Normalmente el presupuesto con el que contamos en las bibliotecas no da para satisfacer las necesidades de todos los servicios, por lo que es importante contar con el préstamo interbibliotecario para paliar las posibles carencias de títulos.

Voy a intentar explicar qué es lo que tengo en cuenta yo principalmente (hay más criterios, claro), pero eso sí: desde mi experiencia y centrándome en las bibliotecas en las que he trabajado, por lo que habrá circunstancias que en otras bibliotecas sean esenciales y yo no toque. Os cuento, a continuación, los tres puntos que considero esenciales:

- Medir el uso de la colección: es importante hacer un seguimiento del uso de nuestros títulos. Qué títulos son los que más se consultan, si son consultados por nuestros usuarios o por usuarios externos a través del préstamo interbibliotecario, si se consultan -en general- años más recientes o por el contrario se tiende a consultar años anteriores… ¿Cómo se mide? Con revistas electrónicas es relativamente fácil ya que el editor o el distribuidor con quien contratamos puede darnos estos datos, pero con revistas en papel consultadas directamente en la biblioteca no es tan fácil hacer un seguimiento.

- Precio: el precio depende de si es un título en papel o electrónico (o si lo tenemos en ambos formatos), si lo contratamos directamente al editor de la revista o a través de distribuidores, si vamos a tener acceso (online) a los años anteriores o sólo a partir del año contratado, si tendremos algún mes de embargo, si forma parte de un paquete o colección de títulos o es un título suelto… Tener a mano el presupuesto de años anteriores y del actual, tanto de la biblioteca como de los títulos, nos puede ayudar a hacernos una composición de lugar.

- Desideratas: es importante escuchar a los usuarios, saber qué títulos nos están demandando a través de desideratas. Cuando sabemos qué títulos quieren tenemos que investigar un poco: comprobar si ese título ya está en nuestra colección, si es accesible desde Internet, si es open access o es de pago (y cuánto cuesta), si está disponible en la biblioteca virtual de tu comunidad autónoma (años accesibles) o si está disponible en otras bibliotecas (y su precio de préstamo interbibliotecario). Además es importante valorar la necesidad real de este título. Nos preguntaremos: ¿algún usuario me ha pedido algún artículo de esta revista en el último año? Si sólo he tenido una petición entenderé que no es una revista muy demandada y tal vez salga más a cuenta pagar los artículos sueltos (pay per view, por ejemplo) o a través del préstamo interbibliotecario.

 

ACTUALIZACIÓN: Ayer, en Twitter, Cristina Puyal (documentalista y bibliotecaria del hospital Vall d’Hebron) me pasaba el documento de la conferencia que ofreció en las XIII Jornadas Nacionales de Información y Documentación en Ciencias de la Salud. Es un documento donde se recoge de manera minuciosa y detallada el procedimiento que utilizan en esta biblioteca  para establecer unos criterios de selección de revistas especializadas en una biblioteca hospitalaria. Os dejo el documento porque merece la pena leerlo con atención:

  • Puyal, C; Juárez, J.C.; Hueto, J.A. et al. Recortes en el presupuesto, y ahora ¿qué? Criterios de selección de revistas especializadas en una biblioteca hospitalaria. Conferencia pronunciada el 16 de octubre de 2009 en XIII Jornadas Nacionales de Información y Documentación en Ciencias de la Salud, Oviedo
    (consultado 21 marzo 2014: http://www.cobdc.org/grups/gics/2009/2009_Puyal_comunicacio.pdf)

Las publicaciones: ¿impresas o electrónicas?


laptopbookInternet ha sido crucial para el avance y la difusión de las investigaciones. Es más rápido publicar, la información se difunde de manera exponencial y puede llegar a más gente. Es por eso que muchas revistas empezaron a publicar una versión electrónica además de la versión impresa. Y muchas más las que empiezan a dejar de publicar en papel para pasar a ser únicamente revistas electrónicas.

Por un lado, como bibliotecaria, le veo varias ventajas a las colecciones electrónicas:

  • Ahorro de espacio físico: ya no es necesario mantener varios metros (a veces cientos, dependiendo de la biblioteca) lineales de estanterías para almacenar y organizar la colección. Cuando la biblioteca se queda pequeña, hay que pasar parte de la colección a un depósito. Si la institución no cuenta con espacio propio hay que buscar uno externo (y normalmente implica un gasto económico).
  • Ahorro de tiempo: no hay que estar pendiente de si llega un número en papel y reclamarlo si no ha llegado; no hay que registrar la llegada de ese ejemplar; no hay que colocarlo en la estantería correspondiente. Cuando un usuario pide un artículo siempre es más rápido buscarlo y servirlo de manera electrónica que tener que localizar el ejemplar y luego pasarle una copia del artículo al usuario. Si este ejemplar, además, se encuentra en el depósito, la localización y entrega del artículo puede demorarse un poco más. Además, cada vez que un usuario consulta un número en la biblioteca, lo normal (y deseable) es que lo deje para que sea el personal bibliotecario quien lo vuelva a colocar en su sitio.
  • Disminución en la pérdida de ejemplares: en una colección en papel es más fácil que un número se pierda y deje la colección incompleta. Puede ser que jamás llegue el número a pesar de haberlo reclamado, puede que “desaparezca” de la estantería, quizás existan agentes externos o accidentes que provoquen la pérdida o deterioro de varios volúmenes (goteras, incendios, ratones, roturas de páginas…)
  • Consulta simultánea: dependiendo del tipo de licencia contratado, puede darse el caso de que más de un usuario esté consultando el mismo artículo al mismo tiempo desde dos ubicaciones diferentes.

Pero también tiene desventajas que no debemos olvidar:

  • Precio: a pesar de lo que pueda parecer, el precio de las colecciones electrónicas no es sensiblemente menor que el precio de la suscripción en papel:
    • Archivos: La suscripción de un título a veces no implica que, si dejara de suscribirse, podamos volver a consultar posteriormente los números que abarcamos durante nuestra suscripción. ¿Imagináis que cada vez que dejáramos de suscribir un título en papel tuviéramos que devolver los números recibidos?
    • Poco uso por falta de tiempo: el precio no compensa el uso (lo explico en el punto siguiente sobre el acceso remoto)
  • Acceso:
    • Acceso remoto: aunque cada vez más este tema se empieza a solventar, hasta hace relativamente poco tiempo las revistas sólo se podían consultar desde el propio lugar de trabajo. En los tiempos que corren, ésto me parece un anacronismo. Muchos de los usuarios de las bibliotecas médicas no se dedican sólo a investigar, sino que están metidos de lleno en la práctica clínica diaria, de forma que la investigación o la formación sólo la pueden hacer fuera de horas de trabajo, a ser posible en sus propias casas (por eso de que la familia pueda verles de vez en cuando). Si el acceso a la información electrónica sólo es accesible desde los ordenadores de la institución vamos a conseguir que o bien no se usen o bien tengamos profesionales quemados y con la sensación de pasarse las 24h en el lugar de trabajo sin poder disfrutar de tiempo con sus familiares/amigos o incluso para ellos mismos.
      El acceso mediante claves institucionales puede degenerar en un tráfico “pirata” que tampoco beneficia ni a la institución ni a las propias revistas. Este “tráfico pirata” puede desembocar en una subida de precios o en el acceso exclusivo mediante reconocimiento de la IP, con lo que volvemos al tema del acceso desde los ordenadores de la institución. Esto lo podemos solucionar mediante el uso de VPN o sistemas de autenticación remota tipo PAPI.
    • Restricciones de consulta a Internet: en muchas instituciones aún se tiene la idea de que Internet es un espacio (virtual) de ocio, que los profesionales utilizan para pasar el tiempo. Por ello, muchas direcciones están restringidas y no pueden consultarse. Esto me parece también un anacronismo. Quien hace un uso masivo de Internet dispone de un smartphone que le permitirá navegar y consultar las páginas que quiera. Si quiere perder el tiempo en el trabajo le dará igual tener o no Internet: lo va a perder igual.
      La información, ahora mismo, se encuentra en cualquier sitio de Internet: no sólo en páginas web de revistas o colegios oficiales, también está en Twitter o en Facebook o en Youtube, por ejemplo. ¿Cómo va a consultar un residente o un cirujano un videotutorial si desde su institución no tiene acceso a Youtube o Vimeo? ¿Cómo podemos consultar con colegas de otras instituciones un caso clínico si el único sitio donde se reúnen para discutir es en un grupo de Facebook? ¿Qué pasa con los filtros automáticos que cierran páginas por las palabras que aparecen en su url? Me pregunto si alguien quiere acceder a la web de la universidad de Essex qué hará si el filtro de su institución cree que es un sitio sobre “sexo” ya que aparece esa palabra en la url.
  • Localización: si no disponemos de un buen catálogo actualizado y completo, los usuarios no podrán hacer uso de las revistas suscritas. En una biblioteca física el usuario puede pasearse por las estanterías y ver qué títulos hay. En una biblioteca virtual es imprescindible la labor del bibliotecario para dar a conocer la colección y ponerla a disposición de los usuarios. Se trata de contar con un buen OPAC (Online Public Access Catalog) y hacerlo fácilmente consultable por los usuarios. Es importante que la consulta al catálogo no implique el uso de usuario y contraseña.

Probablemente haya muchos más detalles que se puedan comentar aquí. Me he parado en los puntos que me han venido a la mente ahora mismo. Si quieres comentar y dar tu opinión, por favor adelante. Tienes el apartado comentarios para explayarte. ¿Prefieres una biblioteca en papel o virtual? ¿Con cuál te sientes más cómodo? ¿Cuál te resulta más fácil de utilizar?

[imagen tomada de: https://www.digitaliapublishing.com/]

PubMed – los ensayos clínicos enlazan con las revisiones sistemáticas que los citan


pubmed

Hoy publica Mª Montaña Vivas en su blog esta noticia sobre PubMed: Los ensayos clínicos enlazan ya con las revisiones sistemáticas que lo citan:

A partir de ahora los usuarios de PubMed pueden ir directamente desde los ensayos clínicos a las revisiones sistemáticas que lo han tenido en cuenta.

Esta herramienta está accesible en PubMed en una nueva ventana  que aparece a la derecha y donde aparece el número de revisiones sistemáticas donde el ensayo clínico ha sido citado, como en el ejemplo que mostramos más arriba.

La intención de PubMed es que los interesados puedan tener más datos y argumentos para poder tomar decisiones que las que se derivan únicamente de un ensayo.

A esta característica se une la opción de PubMed Commons que ya os comenté en este blog hace unos meses y que, por cierto, ya está abierto y disponible para todos.

Si os queréis unir a PubMed Commons tenéis toda la información aquí:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmedcommons/help/join/
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmedcommons/help/join/
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmedcommons/help/join/

¿Cuál es tu trastorno?


Me pasaban ayer estas imágenes y me han gustado tanto que quiero compartirlas. Siento no poder citar al autor, pero es que no sé de quién son. Actualizo: en comentarios me han pasado el nombre del autor, Patrick Smith, y he llegado a los pósters en color, así que actualizo la entrada con la nueva información:

asperger

borderline

gender identity disorder

dissociative identity disorder

OCD

anorexia

agoraphobia

DEPRESSION

narcolepsy

Taller de escritura creativa


escritura creativa Ayer comenzó el taller de escritura creativa en el hospital donde trabajo ahora. Una compañera y yo pensamos que podría ser una buena idea realizar un taller de este tipo con los pacientes del hospital. Lo propusimos y aceptaron. Al ser un hospital psiquiátrico, sólo se le ofertó el taller a unos cuantos pacientes, 7 de ellos aceptaron participar. Pongo los nombres con sus iniciales para preservar su identidad.

Os dejo la crónica del primer día:

Martes, 18 de febrero de 2014. Hospital Psiquiátrico de Zamudio.

Hoy comenzamos el taller de escritura creativa con algunos de los pacientes del hospital. 3 de estos pacientes, E., S. y JR. son de rehabilitación; O., T. y C. de la planta baja; M. de la primera. En el taller nos acompañará Ana, auxiliar. Lo presentamos Lola y yo, María.

Nuestra idea, al preparar el taller, es que tanto los pacientes como nosotras pasemos un rato distendido, relajado, donde no importe si hacemos avances o no, pero donde tengamos la oportunidad de aprender algo. Aunque hay algún momento de nervios previos porque no sabemos cómo saldrá y no conocemos a los alumnos (porque en el taller son alumnos, no son pacientes), estamos ilusionadas. Hemos preparado algunos textos, las actividades de la primera clase y algún plan B por si hay que improvisar algo.

A las 15:00 estamos en la sala. Nos acompaña también Yolanda, que recibe a los alumnos y nos presenta. Los primeros en llegar son O., M., C., T. Lola, S., E., Ana y yo. Nos falta JR. Empezamos presentándonos todos. Escribimos nuestros nombres en grande en un folio y lo colocamos justo delante nuestro para que todos podamos leerlo. Está bien poder llamarnos por nuestros nombres.

Hablamos de si leemos, de si escribimos, qué escribimos y cuándo. Descubrimos que hay alumnas que incluso han ganado algún premio de relato y que hay otras que no han escrito nunca. Todos nos escuchamos, se respira buen ambiente. Llega JR. Escribe su nombre y se presenta.

O. tiene prisa, vienen a recogerla pronto y está impaciente por empezar a hacer algo. Además hoy es su “primer y último día” porque la próxima semana se va de alta.

Empezamos con una actividad: las aliteraciones.

Efecto sonoro producido por la repetición consecutiva de un mismo fonema, o de fonemas similares, vocálicos o consonánticos, en una oración o en un verso. En ocasiones, la aliteración suele sugerir imágenes relacionadas con los sentidos, como el sonido del viento, el del agua, o el del paso de un coche.

M. recuerda una aliteración que aprendió tiempo atrás y la comparte con nosotros:

El ala leve del leve abanico.

Cada uno hace una frase de ejemplo con su propio nombre. Algunos alumnos tienen más dificultad que otros, pero todos escriben algo. Luego tomamos prestado el nombre del compañero de al lado y repetimos el ejercicio.

El siguiente ejercicio consiste en leer el primer capítulo de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. Lo leemos en alto y proponemos que cada uno describa a Platero u otro burro. ¿Qué nos ha sugerido la lectura de la descripción de Platero? E. se bloquea, dice que se le ha quedado la mente en blanco, que necesita salir a fumar un cigarro. Al ratito vuelve a entrar y le sugerimos que, en vez de inventar algo, que copie la descripción que ha hecho Juan Ramón Jiménez y que vaya cambiando los adjetivos por su antónimo. Donde dice “suave”, que él escriba “áspero”; que cambie “blando” por “duro”… No la termina de copiar entera, pero es capaz de buscar los antónimos y hacer el ejercicio. Se le ve satisfecho y eso nos gusta.

Cada uno lee la descripción que ha hecho del burro. Desde C., que ha sido muy concreta: “Platero es un peluche” hasta M. o S., que usan una descripción rica y emotiva, o JR. que utiliza un vocabulario más elaborado, vemos que todos hemos descrito un burro, pero que cada burro es totalmente diferente. Y que cada descripción está bien. Cada uno tiene su estilo, escribe de forma diferente y eso no significa que esté bien o mal, sólo es diferente.

Llega la hora de despedirse. Son casi las 16:30 y se nos ha pasado el tiempo volando. Decidimos terminar la clase de hoy con otra aliteración, esta vez libre. Todos escribimos algo, incluso E., que había tenido el bloqueo antes, ahora no tiene problemas en escribir una frase.

Antes de irnos algunos alumnos comentan que les ha gustado el taller. JR. dice que le gusta el grupo, que se siente bien. E. no quiere llevarse su cuaderno y lo deja, pero promete volver la próxima semana. S. y M. se llevan su cuaderno, por si les apetece escribir algo durante la semana. C. anima a T., su compañera de cuarto, para que se lleve el cuaderno: “yo te recuerdo que hay que traerlo el martes, y nadie te lo va a robar de la mesilla”. Se marchan contentos. Nosotras también.

Búsqueda de la evidencia, ¿por dónde empezar?


SB_RafaRotaeche12Feb14La semana pasada, en SocialBiblio, Rafa Rotaeche participó como ponente en el webinar titulado “Búsqueda de la evidencia, ¿por dónde empezar?“. Durante la hora de la charla vimos en qué consiste la Medicina Basada en la Evidencia, cuáles son sus vicios y qué beneficios aporta a la medicina. Comentamos el proceso de búsqueda, cómo elaborar preguntas clínicas en formato PICO y se citaron algunas fuentes de información médica y cuál podría ser su uso dependiendo de la información que estuviéramos buscando.

En la web de SocialBiblio se ofrecen los materiales y la grabación de la charla para aquellos que no pudieron asistir o que quieran verla de nuevo:

Materiales de “Búsqueda de la evidencia, ¿por dónde empezar?”
Materiales de “Búsqueda de la evidencia, ¿por dónde empezar?”
Materiales de “Búsqueda de la evidencia, ¿por dónde empezar?”

MedBravo: Cancer Clinical Trials


medbravo

MedBravo nace para dar solución a una necesidad que tienen los profesionales de la oncología y que repercute en los pacientes: encontrar el centro ideal donde un paciente con cáncer pueda participar en un estudio clínico adecuado a su patología y a su vez que pacientes y profesionales de cualquier centro puedan acceder a los estudios en marcha en cualquier rincón del mundo (cita).

Our mission is to facilitate a Research Profile for each center and to help answer these 3 questions:
1. What studies are or have been conducted for a particular condition in a specific area?
2. Where is a particular study open for recruitment?
3. How or Who may I contact?

Medbravo offers a research profile for each center worldwide so that its contribution to the oncology field can be recognized, acknowledged and more importantly made visible to patients and doctors searching for clinical trials. The dedicated site of each center can be searched by condition, treatment or interventions and many other criteria to narrow the search. At the same time centers are displayed by relevancy depending on its research activity for each search criteria and its location. Each study shows its design graphically as well as its recruiting centers on a map. Soon, when available, it will include the results of the study and it will offer a dedicated discussion forum for patients so that experiences of participants can be shared and help others to make more informed decisions.

La fundadora de MedBravo es Aurelia Bustos Moreno, oncóloga en el hospital San Juan de Alicante e Ingeniera Técnica en Informática de Sistemas.